Irán, estar dispuesto a morir, para vivir. (Con dignidad)
- Saúl Loera

- 9 mar
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A diez días de los demoledores ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, el régimen iraní sigue firme y operando. Sí, lo descabezaron, pero no corre como una gallina sin cabeza, todo lo contrario, ha emergido como una hidra a la cual le cortas una cabeza y es capaz de reponerla. A la muerte de su líder supremo, el ayatola Alí Jamenei, le sucederá su hijo, Mojtaba Jamenei, quien combatió en la guerra entre Irán e Irak y es calificado de ser “duro como una roca”. ¿Se imaginan que aquel a quien asesinaron a su padre, a su madre y a su mujer, se va a rendir en lugar de tomar revancha?
Por segunda ocasión en menos de un año, mientras Irán mantenía pláticas sobre su programa nuclear, fue atacado por sorpresa. La vez anterior fue en junio pasado, lo que dio pie a la llamada “Guerra de 12 días”, esta ocasión el ataque fue el pasado sábado 28 de febrero, cuando sin previo aviso y apenas horas después de concluida una ronda de negociaciones, ambos países acometieron una masiva oleada de ataques aéreos sobre Irán.
La operación que EU denominó Furia Épica, fue una enorme embestida que atacó 20 de 31 provincias del país musulmán. En palabras del gobierno israelí, se trató de la mayor operación aérea en su historia, la cual incluyó más de 200 aeronaves. En los ataques, fueron eliminados no sólo el líder supremo de Irán, sino más de 40 altos mandos militares, entre ellos, el ministro de Defensa, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional y el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas. Lo que nos puede dar una idea del durísimo golpe que asestaron EU e Israel.
A parte de más de 150 niñas muertas en una escuela primaria el primer día de los ataques, los bombardeos se dirigieron contra infraestructura militar, con la intención de destruir la capacidad misilística y de defensa aérea iraní, pero han continuado teniendo también como objetivo sedes de la policía, de la Media Luna Roja (“Cruz Roja”) y, en general, infraestructura que paralice al gobierno o impida pueda proteger a su población. Además de otras escuelas, población civil y ayer, una refinería y depósitos de petróleo provocando lluvia ácida y dejando a Teherán, la capital del país, bajo densas nubes negras y largos lengüetazos de fuego, que provocaron imágenes auténticamente infernales.
Lo anterior hubiera sido bastante para que cualquier otro país cayera de rodillas inmovilizado, sin embargo, la República Islámica de Irán reaccionó de inmediato atacando bases militares, embajadas y consulados de EU en la región. Ha atacado sus bases militares en Baréin, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita. Además de lanzar, a la fecha, más de 20 oleadas de ataques con drones y misiles sobre Israel, lo que por supuesto, ha provocado daños en su infraestructura no sólo militar, sino civil, así como muerte y destrucción en Tel Aviv, su capital.
Como todas las agencias de noticias lo señalan, el conflicto se ha extendido vertiginosamente, atrayendo a su oscuro centro de gravedad a países más allá de la región. El grupo musulmán chiita Hezbolá, asentado en el Líbano y aliado de Irán, atacó con misiles el norte Israel, no sólo en su defensa, sino también como represalia por el asesinato de su líder religioso, Alí Jamenei. Ante ello, Israel ha respondido los ataques de manera más que contundente.
Debido a los daños que los ataques iraníes han provocado sobre sus bases militares, EU ha recurrido a las de aliados como Inglaterra, por lo cual, la república islámica atacó la base inglesa que tiene en Chipre; en respuesta, el Reino Unido ya desplegó navíos y aviones hacia allá, para protegerla. Por su parte, Francia envió su portaviones Charles de Gaulle a medio oriente para defender sus bases militares, así como “sus intereses” en la región. El gobierno de Turquía ha señalado ser víctima de misiles iraníes en su territorio, lo que Irán niega. Sea como sea, el involucramiento de países europeos en el conflicto puede arrastrar a toda la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), pues su cláusula quinta, señala el deber de defensa colectiva en caso de agresión a un miembro.
Aunado a lo anterior, Irán decidió bloquear el famoso estrecho de Ormuz, que como hemos escuchado hasta el cansancio, es la ruta marítima natural por el que cruza alrededor del 25% del petróleo que se vende en el mundo, así como alrededor del 20% de todo el comercio global. Lo que le da a la guerra un impacto negativo planetario. Y ante este negro panorama internacional, cabe preguntar, ¿a qué se debieron los ataques? ¿cuál fue la causa?
Por increíble que parezca, en esta ocasión no queda claro, pues a la vieja narrativa (que suma ya 30 años), de que Irán busca una bomba nuclear con su programa nuclear, ahora se han sumado otras: que se debe eliminar su fortaleza aérea y de misiles por ser un riesgo para la región (Israel) o para la seguridad nacional (de EU), liberar al pueblo del terrible régimen iraní y, según dijo el propio Secretario de Estado de EU, Marco Rubio, su país se vio en la necesidad de atacar, pues Israel pensaba hacerlo solo y al atacar a Irán, éste respondería agrediendo bases militares de EU.
Ésta última versión ha generado innumerables controversias no sólo en los analistas alrededor del mundo, sino en el seno de EU, pues políticos y figuras públicas, incluso afines a Trump y su movimiento MAGA (Make América Great Again), han señalado que su país está siendo arrastrado a una guerra que no es suya, sino el capricho del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu. Guerra que no tiene justificación ni sentido, pues en las conversaciones, Irán había accedido, una vez más, a limitar su programa nuclear. Pero la polémica mayor resuena en lo que afirman algunos especialistas, mismos que en el pasado formaron parte de las fuerzas armadas del gobierno norteamericano (Scott Ritter, Douglas Macgregor)*, respecto a la falta de estrategia, así como de su limitación en cuanto a la capacidad de misiles, pues según sus dichos, el ejército de EU se quedará sin ellos en poco tiempo, cuando ha vaciado sus arcas en Ucrania e Irán busca una guerra de desgaste.
La estrategia de Irán ha sido la de “arrasar todo”. Sabedor de su inferioridad militar, ha decidido elevar el costo a sus enemigos, por ello el peligroso ataque a bases militares de EU en países vecinos y el cierre del Estrecho de Ormuz, lo que provocará que aliados de EU e Israel, les pidan detener la guerra. Por otra parte, dentro de su estrategia, los iraníes han señalado dos puntos clave. Uno, que se han preparado para la confrontación muchos años. Que incluso, la Guerra de 12 días, les dio la oportunidad de enmendar fallas de su ejército, así como conocer a sus oponentes. Dos, han tomado las cosas con calma, lanzando sus drones y misiles más viejos primero, para desgastar las defensas antimisiles de EU e Israel, dejando sus modelos más poderosos para un segundo momento.
Trump ha negado los dichos de quienes le critican, incluyendo la afirmación de que EU no tiene suficientes misiles, sin embargo, en medios internacionales (**) ya se reporta estaría hablando con Corea del Sur para disponer de sus sistemas de defensa antimisiles Patriot para poder utilizarlos en la guerra contra Irán… De lo que no puede dudarse es de la fortaleza y tamaño del ejército más poderoso del mundo. Y en esta ocasión, hablamos de dos potencias nucleares contra un país que carece de ella, así que no parece difícil apostar porque EU e Israel puedan imponerse. No obstante, como se ve ha visto en estos diez días, el pronóstico es reservado, pues como se ha filtrado, China y Rusia apoyarán al país persa. El primero con dinero, el segundo con apoyo militar e inteligencia.
Cuándo y cómo va a terminar este conflicto es algo que rebasa a todo analista, incluso a los propios integrantes del gobierno de EU, que un día señalan una fecha, sólo para cambiarla a la declaración siguiente. Algo queda claro, si el fin de estos “ataques preventivos” era descabezar al régimen iraní para que todo el gobierno se desmoronase y el pueblo iraní se levantara contra sus “opresores”, han logrado todo lo contrario.
El pueblo iraní, que apenas a principios de año se manifestaba contra el régimen de los ayatolas, ahora se ha enardecido contra EU e Israel y se ha plegado a su gobierno, sobre todo por el asesinato de su líder político y religioso. Quien se encontraba en la oficina de su hogar y se negó a refugiarse en algún bunker bajo tierra. Es obvio que sabía venía su muerte y no la reusó. Comprendió la utilidad de ofrendar su vida, sabía ello incendiaría el ánimo no sólo del pueblo iraní, sino de todos los musulmanes chiitas de la región, al tiempo que exhibiría, ante los ojos de todo el mundo, cómo los “bárbaros” e “infieles” son aquellos que vienen a atacar de forma tan bestial, en tierras tan lejanas.
Como líder espiritual, entendió su martirio uniría al pueblo iraní, les insuflaría un hálito de deseo de supervivencia y la vehemencia necesaria para luchar por ella, al tiempo que les mostraría el camino: es preferible dar la vida, que vivirla sin dignidad.
Y como líder político, sabía perfectamente su muerte le daría una oportunidad y legitimidad irreductible a su hijo, para que tomara su lugar y mostrara a sus enemigos, que contrario a lo que escribieron sus antepasados, respecto a que al pueblo persa se le vencía eliminando su cabeza, una civilización es más grande que cualquier líder, y renacerá, como lo han hecho los últimos tres mil años, todas las veces que sea necesario.
Saúl Loera.
* https://youtu.be/U45PE_z93Fw?si=_b6btLOOkwdFLbd3 y https://youtu.be/7HB_SQyaaoo?si=4O4vv8Dc2C_gfsfm



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